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    Lobo

     

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    Rasgos sociales del lobo

     

    El lobo es un animal poseedor de grandes dotes de sociabilidad, formando grupos organizados jerárquicamente capaces de desplazarse largas distancias en busca de alimento. Su aspecto aparentemente tranquilo y andar cansino, desaparecen cuando ataca con gran velocidad, valentía y fuerza, primando, en el abordaje final, el grupo sobre el individuo, y en donde cada lobo tiene su papel y su puesto que cubrir. Incansable en la persecución, basa su éxito en la persistencia del acoso sobre la presa que flaquea después de horas de asedio. Forman grandes cacerías en grupo, muy bien organizados concentrados y persistentes, pero pueden ceder cuando se enfrentan a una presa valiente que les hace frente. Esta organización en el ataque final, dio pie a pensar, según la leyenda popular, que los lobos celebraban un consejo entre ellos para estudiar, antes de partir, las características del terreno, los puestos a cubrir en los flancos y la víctima; en definitiva, que planeaban el ataque.


    Los lobos solitarios, que se emancipan de la manada para procurar nuevos territorios, tienen que buscarse más la vida y diseñan tácticas de asedio o seguimiento. Estos lobos individuales son comparados por Álvaro Cunqueiro con los propios Galaicos, puesto que los tacha de minifundistas, en continuas luchas para conservar las servidumbres de paso y sus pequeñas propiedades.


    Algunos animales que viven en el monte en régimen de semilibertad diseñaron técnicas de defensa contra el lobo, como las vacas, que se agrupan en círculo, metiendo en el medio a las crías y defendiéndose a cornadas, o los caballos, que se cierran con la cabeza hacia el interior del círculo y las patas traseras por fuera para protegerse a coces.


    En la estricta jerarquización de la manada hay una pareja dominante "alfa", que suele ser la única que se aparea y reproduce. Los demás van estableciendo su status mediante peleas rituales en las que se determina el turno para alimentarse, en la que manda la pareja alfa, que es la que come primero, empezando por los órganos vitales.


    La pareja dominante, que es monógama, suele ser duradera, con un protocolo durante el celo, en el cual hay un gran cortejo del macho a la hembra con juegos, caricias y constantes persecuciones. La hembra mantiene alejadas de la manada a las otras hembras para que el macho alfa no se aparee con ellas.


    Toda la manada se involucra en el cuidado y cría de los lobeznos, llevando el alimento en su boca, o en el estómago, llegando a vomitarlo para que los cachorros puedan comer. La madre los cambia constantemente de lugar y nunca los deja solos, ya que cuando sale a cazar siempre quedan dos adultos cuidando la lobera. La hembra alfa elige una "cuidadora", que continúa con la educación de los lobeznos tras el destete, para poderse dedicar de nuevo a dirigir la manada. La mortalidad infantil es elevada y los lobeznos mueren cuando escasea la comida o presa de otros depredadores.


    Los lobos acostumbran a restregarse en la carroña, vigorosamente, para transmitir información al resto de los miembros de la manada y para confundir a sus presas con un olor que camufla al del propio lobo cuando atacan a favor del viento. Tienen una amplia gama de expresiones faciales que transmiten un mensaje o estado de ánimo: dominio, sumisión, enfado, miedo, defensa, agresividad, relajación, tensión...


    Para delimitar su territorio son frecuentes las marcas y rascados en los cruces de caminos, utilizando también excrementos que intensifican en los collados y en los ejes de las sierras. Su territorio es muy amplio. Para una manada media, de entre 8 y 10 lobos, precisan unos200 km2, y no acostumbran en los límites para evitar los encuentros violentos con otras manadas.


    Tienen un gran repertorio de aullidos y llamadas que les sirven para identificarse, reagruparse tras la cacería, comunicarse con la manada, defender el territorio, o fortalecer vínculos sociales y de amistad, así como muchas tonalidades para confundir a las manadas rivales, no soliendo responder a ellas los lobos solitarios, aunque sí lo hacen otras manadas, lo que puede ser causa de conflictos entre ellas. Ladran cuando están nerviosos y quieren advertir un peligro a los compañeros y gruñen para amenazar o, en el caso de los más jóvenes, para llamar la atención de los mayores.


    (Texto e imágenes procedentes del libro Los foxos del lobo. La caza del lobo en la cultura popular.

    Las imágenes están sujetas a copyright). 

     

     

        huellas del lobo en la nieve

     

     

     

    Más información sobre el lobo en los siguientes enlaces web:

     

    Amigo lobo

    Blog lobero de Carlos Sanz

     

     

     

     

     

     

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